Capítulo 1
“Mientras el primer copo de nieve caía, susurraba secretos de un cuento invernal esperando desplegarse.”
Park Byeong
¿Alguna vez has estado en una relacion en la que sientes que ya no te aman y tu tampoco sientes lo mismo de antes, pero a pesar de eso y las constantes peleas continuas ahí esperando a que las cosas vuelvan a ser como antes?, pues yo si, esa es mi situación actual.
Tengo cuatro años casado y realmente no puedo decir el típico ¨felizmente¨, me case cuando aun no tenia claro lo que quería, con apenas dieciocho años acepte casarme con quien en ese entonces considere el amor de mi vida y hoy día ni siquiera podemos compartir una comida sin que terminemos peleando o maldiciéndonos el uno al otro.
Hace tiempo que lo nuestro dejo de funcionar, Kwan es una persona completamente diferente a la de la cual me enamore hace cuatro años o a lo mejor solo estaba ilusionado y ni siquiera conozco el amor. Soy consciente de que el habla mal de mi y nuestro matrimonio, realmente no se porque sigo con el cuando no lo amo, no siento nada cuando me toca y literalmente hace mas de cinco meses que busco cualquier pretexto para no acostarme con el, a lo mejor sea la costumbre o el miedo al que dirán de mi cuando me divorcie y me quede solo, pero lo que si se es que esto no esta ni cerca de ser amor, sin embargo, el día de hoy me iré de vacaciones con el teniendo que fingir una vida, una relacion y un amor que no siento.
Mi esposo trabaja para las industrias Jeon, no conozco a su jefe, pero tengo entendido que son amigos de la infancia y por eso se tienen mucha confianza y aprecio, se supone que este viaje es un obsequio de su jefe para celebrar el cierre de un contrato muy importante que le daría varios millones de dólares de ganancia a dicha empresa, mismo contrato que Kwan logro que firmaran por esto es que va a las supuestas vacaciones con su jefe y su esposa la perfecta.
Según el susodicho nos encontraremos en la cabaña donde vacacionaremos junto a los Jeon, ya que como siempre Kwan hace lo que quiere y no me aviso con tiempo que íbamos a viajar o quien sabe, a lo mejor iría con otra persona y soy la segunda opción.
(....)
Nuestro vuelo llego a Paris a las veinte horas, es de noche y por ende tardamos mas de lo usual y todo lo que quiero es ver una cama y acostarme, lastima que tendré que acostarme en la misma que Kwan durante la semana que duremos aquí, no podría cambiar mi vida por la de un mendigo aunque quisiera.
El taxi nos deja frente a una cabaña en medio de la nada, pero los alrededores son hermosos, el lugar emana una tranquilidad y una armonía envidiable, mi acompañante toca el timbre del lugar y después de insistir unos minutos la puerta se abre dejando ver a una mujer de cabello castaño sonriendo.
-Bienvenidos, pasen, Hyeon-Ho fue a la ciudad a llevar al contratista, ya que vino a acomodar algunas cosas porque teníamos años sin venir aquí, pero no debe tardar-. musita la mujer.
-Gracias, kate-. dice Kwan y la mujer asiente con la cabeza feliz, entramos en el interior de la cabaña y mi esposo me toma de la cintura acercándome a su cuerpo.- Este es mi esposo, Park Byeong, ella es Kate de Jeon, la esposa de mi jefe-. nos presenta y estrecho la mano con la susodicha sin ningún problema.
Después de llevar las maletas a la que será nuestra habitación volvemos a bajar, mientras bajo las escaleras de madera observo detenidamente al hombre que cruza la puerta principal, seria muy hipócrita de mi parte decir que no es el hombre mas guapo, es sexi, la contextura de sus brazos, la musculatura que se marca, juro por Dios que si no estuviera casado correría a sus brazos aunque sea un completo desconocido del que solo conozco el apellido.
¨¿Que diablos?, es el mejor amigo de Kwan, ¿Qué mierda me pasa?¨
-¡Byeong!, ¿estas escuchándome?-. cuestiona Kwan y sacudo la cabeza volviendo a la realidad. ¿Dónde estaba este hombre cuando cometí el error de casarme con mi esposo?
Camino hacia quien dice ser mi esposo quedando frente a su jefe quien no aparta la mirada de mi como si pudiese ver mi alma a través de mis ojos.
-Jeon, este es Park Byeong, mi esposo-. me presenta y el hombre extiende su mano hacia mi, la estrecho y siento mi corazón latir con frenesí, podría jurar que acabo de sentir la punta de mi miembro humedecerse cuando aprieta mi mano con fuerza.
-Un placer, Soy Jeon Hyeon-Ho -. se presenta y solo puedo asentir con la cabeza, el hombre escanea mi cuerpo y libera mi mano con indiferencia, introduce ambas en sus bolsillos y empieza a caminar a la puerta hacia la cual entro hace unos minutos.
-No te preocupes querido, Hyeon no es de mucho hablar con las personas-. me consuela su esposa y asiento sin importarme mucho lo que tiene que decir.
La esposa del jefe de Kwan prepara la mesa con mucho entusiasmo y emoción, el señor Jeon no ha vuelto a entrar y Min aunque parezca increíble esta ayudando en la cocina, lo mismo que dije, toca fingir lo que no somos.
-Oye cariño, ¿llamas a Hyeon?, es que ya vamos a cenar-. pide mi esposo y asiento con la cabeza, me pongo de pie y salgo por la puerta principal, veo la espalda del hombre mira al cielo y frunzo el ceño cuando deja salir humo de su boca.
El fuma.
-Disculpe, me pidieron que le avise que ya vamos a cenar-. comento y el se gira quedando de frente a mi.- su esposa preparo la cena.
-¿Fumas?-. cuestiona ignorando lo que acabo de decirle.
-No, deje de hacerlo en cuanto me case... ha Kwan. no le gusta el olor del cigarro.
-¿Que hay de ti?-. cuestiona.-¿te gusta?
-Me gusta-. Confirmo sintiéndome embobado por su cercanía, el hombre retira el cigarro de sus labios y lo coloca en los míos, le doy una calada y cierro los ojos dejando salir el humo de mi garganta.
-Creí ser el único que escogió mal a su pareja-. comenta y le da una calada al cigarrillo.- Al menos no soy el único desdichado-. musita y tira el cigarro en el suelo, lo pisotea y da dos pasos hasta quedar a la par con mi hombro.- Disfruta tus vacaciones-. dice antes de desaparecer en el interior de la cabaña.
(...)
Finalmente empezamos a cenar, no puedo evitar mirar al jefe de mi esposo cada que puedo, es que mantener la mirada alejada de el es un verdadero reto, pero el ni siquiera me mira, se la pasa asintiendo ante lo que dice Kwan y la esposa del susodicho que no paran de hablar.
-Y cuéntame, ¿Cuánto llevan casados?-. cuestiona la mujer, su esposo dirige la mirada hacia mi y agacho la cabeza sin poder mantenerla firme.
-Cinco-. contesta mi esposo y niego con la cabeza.
-Cuatro-. intervengo levantando la cabeza.
-Han sido años felices por eso no lo olvidas, ¿verdad mi amor?-. cuestiona mi esposo.
-La felicidad se olvida mas rápido que el sufrimiento-. Afirma su jefe.
-Estoy de acuerdo-. lo secundo y continuo comiendo, siento como alguien toca mi pie por debajo de la mesa, pero lo aparta inmediatamente por lo que ignoro tal cosa.
Terminamos de cenar en silencio y pasamos a la sala, el señor Jeon enciende la chimenea y sale a fumar cada que siente ganas de hacerlo, Kwan esta mas cerca de mi de lo normal y espero que no quiera tener sexo en la noche porque estoy seguro de que el seria la ultima persona en la que pensaría aunque sea el quien me toca.
-Hagamos de estas vacaciones algo mas....interesante-. propone mi esposo y su jefe se cruza de piernas mirando en mi dirección.
-¿Que propones?.- le pregunta apartando la mirada de mi por un leve momento.
-Tomemos el lema de las vegas, lo que pase aquí, aquí se queda, nadie tiene que saberlo-. insiste el mencionado.
-Ve al grano, sin tanto rodeo Min.
-Probemos algo distinto, salgamos de la monotonía del matrimonio e intercambiemos parejas-. propone y abro los ojos sorprendido por su descaro.
-¿Que?-. cuestiono alarmado y el toma mi mano y sonríe para calmarme.
-No dejare de amarte por esto, es solo un juego-. insiste dejando un beso en mi mejilla.- ¿Fumaste?-. cuestiona algo molesto alejándose de mi inmediatamente.
El señor Jeon mantiene la mirada fija en mi y sonríe de lado haciendo que agache la cabeza.
¨Este hombre esta burlándose de mi¨
-¿Cuales son los limites de tu juego?, ¿Cuándo hablas de intercambiar parejas eso incluye el sexo?-. cuestiona el hombre como si no estuviera a punto de entregarle su esposa a alguien mas.
-Por supuesto, de eso se trata, por esta semana Byeong será tu esposo y Kate mi mujer, si salimos de la cabaña será lo mismo, sin celos, sin reclamos, solo es un juego para salir de la rutina, solo por esta semana, al regresar a corea todo será como antes y ya, ¿Qué dicen?-. cuestiona.
-Si Hyeon-Ho acepta, yo también, es divertido-. musita la mujer.
El susodicho mantiene la mirada fija en mi mientras toma su whisky, es como si estuviese esperando mi respuesta, no se que clase de juego es este, pero hay algo que no luce bien, esa mujer, es una chica debería ser la mas ofendida aquí al aparecer le emociona la idea de ser la mujer de mi esposo.
-Claro, si tan aburridos están de sus propias parejas, simplemente cámbienla por una nueva-. musito tomando el contenido de mi vaso, los demás miran a Hyeon-Ho esperando su respuesta.
-¡Hagámoslo!.